Caminar por el campo de noche te permite entrar en un universo diferente. Un mundo sorprendente y desconocido abre los ojos mientras que el mundo natural, al que estamos acostumbrados, duerme.

Como sabrás, no todos los animales realizan su actividad en las horas de luz. Algunos se ocultan o descansan hasta que  el sol se pone, en ese momento comienza su actividad.

Las plantas también cambian su actividad vital, no realizan la fotosíntesis, respiran.

Por la noche no oiremos cantar al carbonero, ni al verdecillo, ni los chillidos de las golondrinas. Pero oiremos al ruiseñor, al cuco, al mochuelo y al cárabo, aparte del grillo, el sapo y la rana.

Oiremos el hormigueo de los insectos, el gemido del viento sobre las ramas y si miramos hacia arriba, el universo de la Vía Láctea

Otros animales se esconderán pero sabremos que están ahí escondidos para así, pasar desapercibidos…

Disfruta caminado por la noche con un especialista que te ayudará a descubrir el fascinante mundo nocturno que nos rodea,  y que está activo mientras nosotros dormimos.