El pasado lunes me llegó un artículo de Fernando Valladares que creo que explica muy bien la relación entre la pandemia que estamos sufriendo y la pérdida de biodiversidad que estamos provocando en la naturaleza con nuestros hábitos incorrectos.

Me gustaría compartir algunas de sus reflexiones para ver si somos capaces de hacer la transición ecológica y social necesaria para evitar, entre otras, las pandemias y el calentamiento global. Variables íntimamente relacionadas. 

“Corremos un grave riesgo de olvidarlo todo, tan pronto, abramos las puertas de nuestras casas”

“El coronavirus saltó al ser humano de animales que actúan como reservorios naturales, en lo que se denomina ZOONOSIS, infección de origen animal.”

“No hay sistema sanitario de ningún país, ni cuerpos de seguridad de ningún estado capaz de protegernos en la escala y con la fiabilidad con la que lo hace la naturaleza”

“El efecto protector de la naturaleza ante patógenos e infecciones se conoce desde hace ya varias décadas y los científicos lo han demostrado. En las zoonosis hay normalmente varias especies implicadas. Con lo que cambios en la diversidad de animales y plantas afectan a la posibilidad de que el patógeno entre en contacto con el ser humano y lo infecte”

“Estamos llevando a la vida a su sexta gran extinción, amenazando el futuro de un millón de especies, aun ritmo mil veces mayor que la tasa de extinción natural. Estamos Empobreciendo y simplificando los ecosistemas dejando solo las especies que nos interesan o incluso poniendo o mejor, imponiendo aquellas que nos interesan: bosques simplificados que se vuelven muy sensibles a cambios y perturbaciones ambientales,  bosques que no amortiguan los extremos de calor y frío, bosques que apenas nos protegen de la zoonosis.”

“Los murciélagos, uno de los sospechosos en contener y haber iniciado el coronavirus han sufrido una larga historia evolutiva de coexistencia con ciertos virus empezando por la rabia y siguiendo por el Ébola. Son inmunes a más de 60 tipos de virus que son, sin embargo, muy peligrosos para nosotros.

La evolución del murciélago virus a generado adaptaciones también este último por ejemplo, se ha adaptado a la elevada temperatura corporal de los murciélagos activos que ronda los 40 grados centígrados. Esto explica por qué nuestra fiebre es inocua para los coronavirus que infectan nuestro cuerpo.”

“Demonizar animales portadores de virus como los murciélagos es contraproducente ya que muchos tienen un importante papel regulador en la naturaleza.

 Realizan la labor fundamental en el control de vectores de otras epidemias graves como la malaria,  se emplean en muchas campaña de control biológico de plagas molestas o peligrosas como los mosquitos.” 

“ Es importante no limitarse a la biodiversidad a la hora de entender la función protectora de la naturaleza.  una naturaleza compleja rica en especies pero también en procesos ecológicos, mantiene un alto nivel de funcionalidad y amortigua extremos climáticos,  contrarresta la polución y frena el avance de muchas enfermedades”

“ El polvo del desierto favorecido por la destrucción de la cubierta vegetal y la contaminación favorecen al virus sirviendo de apoyo físico para su expansión,su  permanencia en la atmósfera y afectando al sistema respiratorio humano”

“La única prevención posible, la única forma de amortiguar las infecciones y que no lleguen a globalizarse y volverse letales es rodearnos de ecosistemas saludar, función.  esto nos lleva ineludiblemente a cuestionar nuestro mismísimo sistema socioeconómico”

“ El sistema social y económico que impera en la actualidad se basa en la desigualdad social. Esta fuerte desigualdad amplifica la degradación ambiental.  La riqueza permite por un lado sobreexplotar recursos y destruir de ecosistemas enteros. La pobreza extrema a su vez, promueve el consumo y comercio de animales salvajes que son reservorios naturales de muchos virus.  La pobreza extrema y las desigualdades amplifican, por tanto, el impacto de las pandemias y lo hacen de una forma en la que nadie queda al margen”

“ Si a la desigualdad, añadimos la globalización ya tenemos la pandemia.  La globalización tiene como resultado directo una movilidad rápida y a larga distancia del ser humano pero también de toda una serie de comensales asociados.  Las especies exóticas que el ser humano moviliza con rapidez de una punta al otro del globo. Muchas de ellas, se hacen invasoras y por supuesto la globalización trae consigo la rápida expansión de infecciones y patógenos en plantas, animales y como estamos viendo en humanos.

La suma de la desigualdad social y la destrucción ambiental es a su vez multiplicada por la globalización”

“El gran problema actual de la humanidad es que los seres humanos nos concebimos como algo diferente y separado de eso que llamamos medio ambiente naturaleza o biosfera.

Somos inmensamente ciegos a la hora de ver que todo lo que hacemos al resto de la Biosfera se lo hacemos en nuestra salud, a nuestra economía, a nuestra sociedad.

La culpa no es de los murciélagos o pangolines sino de nuestros nuevos hábitos globales en medio de una naturaleza que ya está simplificada y empobrecida y que no cumple con las funciones, que no cumple con nuestra protección que ahora tanto necesitamos.

Solo una naturaleza, rica y funcional, con los adecuados niveles de biodiversidad podrá regular y amortiguar los impactos de las futuras zoonosis en la humanidad.  No existe otra alternativa que conservar, restaurar y hasta mimar los ecosistemas que nos rodean, asegurándonos de no dejar ninguna especie fuera”

Gracias Fernando Valladares

d2naturaleza

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